Es habitual que, en las primeras semanas, notes que tu bebé prefiere inclinar o girar siempre la cabeza hacia el mismo lado, o que la parte de atrás de su cabecita se ve algo más aplanada por una zona. Es una de las consultas más frecuentes en las primeras revisiones, y en la mayoría de los casos tiene un abordaje sencillo si se detecta pronto. Aquí te explicamos qué son la tortícolis muscular congénita y la plagiocefalia posicional, cuándo conviene consultar y cómo trabaja con ellas la fisioterapia infantil.
Qué es la tortícolis muscular congénita
La tortícolis muscular congénita es una tensión o acortamiento del músculo esternocleidomastoideo, el que va desde detrás de la oreja hasta la clavícula, que aparece ya al nacer o en las primeras semanas de vida. Como ese músculo está más corto o tenso de un lado, el bebé tiende a inclinar la cabeza hacia ese lado y a girarla con más facilidad hacia el contrario. Suele relacionarse con la postura que el bebé mantuvo en el útero en las últimas semanas de embarazo o con el propio parto, y no significa que se haya hecho nada mal durante la gestación o el nacimiento.
Qué es la plagiocefalia posicional y por qué va tan unida a la tortícolis
La plagiocefalia posicional es el aplanamiento de una zona del cráneo, normalmente en la parte posterior o lateral, causado por una presión mantenida en ese punto. El cráneo del recién nacido es todavía moldeable, así que si el bebé pasa mucho tiempo apoyando siempre el mismo lado de la cabeza, esa zona puede irse aplanando poco a poco. Por eso tortícolis y plagiocefalia suelen ir de la mano: si el bebé gira la cabeza casi siempre hacia el mismo lado por la tensión muscular, ese es también el lado que más presión recibe al estar tumbado.
Otros factores que pueden influir son un espacio uterino más reducido (por ejemplo, en embarazos múltiples), pasar muchas horas boca arriba sin cambiar de posición, o que la cuna, las luces o los juguetes estén siempre colocados en el mismo lado, lo que anima al bebé a mirar siempre hacia ese punto.
Señales a las que conviene prestar atención
- El bebé mantiene la cabeza ladeada hacia un lado de forma constante
- Le cuesta girar la cabeza hacia uno de los dos lados, o lo hace con menos amplitud
- Notas un lado de la parte posterior o lateral de la cabeza más plano que el otro
- Asimetría en la posición de las orejas o en la forma de la frente
- Prefiere claramente un lado para mamar o tomar el biberón
Ninguna de estas señales por sí sola es motivo de alarma: muchos bebés tienen preferencias posturales leves que se corrigen solas con el tiempo y con pequeños cambios en casa. Lo que sí merece la pena es no dejarlo pasar demasiado tiempo sin revisarlo, porque cuanto antes se valore, más sencillo suele ser el abordaje.
Cómo ayuda la fisioterapia infantil
El primer paso es siempre una valoración individual: comprobar la movilidad del cuello en todas las direcciones, la forma de la cabeza y cómo se mueve el bebé de forma espontánea. A partir de ahí se diseña un plan de tratamiento adaptado a cada caso, que suele combinar masaje suave y estiramientos progresivos del músculo afectado con ejercicios activos que animan al bebé a girar, mirar y moverse hacia el lado que necesita reforzarse, aprovechando el propio movimiento espontáneo del bebé para ir corrigiendo la postura de forma natural.
Una parte importante del tratamiento es enseñar a la familia a acompañar ese trabajo en casa, con pautas sencillas para el día a día que refuerzan lo que se trabaja en la consulta. Cuanto antes se empiece, con más margen se cuenta, porque tanto el músculo como el cráneo del bebé son más maleables en los primeros meses de vida.
Qué podéis hacer en casa desde ya
- Ratos de boca abajo supervisados mientras el bebé está despierto, para fortalecer el cuello y aliviar la presión sobre el occipital
- Alternar el lado hacia el que queda orientada la cabeza dentro de la cuna, cambiando de extremo o el punto por el que entráis a cogerlo
- Variar de brazo al llevarlo en brazos, y de lado al darle el pecho o el biberón cuando sea posible
- Cambiar de posición los juguetes, móviles o puntos de luz para que el bebé tenga motivos para mirar hacia ambos lados
- Un portabebés ergonómico bien colocado también ayuda a repartir mejor los apoyos
Para dormir, la recomendación sigue siendo siempre boca arriba, que es la postura más segura; lo que se varía es el punto de apoyo dentro de esa posición, no la postura en sí.
Cuándo pedir cita
Si notas cualquiera de estas señales, o simplemente tienes dudas sobre cómo tu bebé mueve la cabeza, lo mejor es consultarlo pronto. En MaterNatal contamos con un equipo de fisioterapia infantil que valora cada caso de forma individual y acompaña a las familias con un plan de tratamiento personalizado. Estaremos encantadas de veros y resolver todas vuestras dudas.
